Bernardo Matías

Bernardo Matías

“… las crisis sistémicas e históricas son necesarias para los pueblos  y la humanidad. Las crisis nos dejan por lo menos como legado y desafío urgente la necesidad de repensar y reinventar lo que existe o hemos creado los seres humanos. Las crisis tienden a forzar la configuración de nuevas brújulas que indiquen un horizonte diferente. Es el tiempo de las oportunidades para relanzar realidades agotadas o cansadas” (Bernardo Matías, El Pecado Original del Sistema Dominicano de Seguridad Social en Salud, 2012).

“Gloria a Dios en las alturas, recogieron las basuras de mi calle, ayer a oscuras y hoy sembrada de bombillas. Y colgaron de un cordel de esquina a esquina un cartel y banderas de papel verdes, rojas y amarillas. Y al darles el sol la espalda revolotea las faldas bajo un manto de guirnaldas para que el cielo no vea, en la noche de San Juan, cómo comparten su pan, su mujer y su gabán, gentes de cien mil raleas. Apurad que allí os espero si queréis venir pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir. Vamos subiendo la cuesta que arriba mi calle se vistió de fiesta. Y hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha. Juntos los encuentra el sol a la sombra de un farol empapados en alcohol abrazando (magreando) a una muchacha. Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas. Se despertó el bien y el mal la zorra pobre vuelve al portal, la zorra rica vuelve al rosal, y el avaro a las divisas. Se acabó, el sol nos dice que llegó el final, por una noche se olvidó que cada uno es cada cual. Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se acabó la fiesta”. FIESTA, JOAN MANUEL SERRAT

Es posible que para muchos haya una sobredosis del tema Donald Trump y quizás no les interesa hablar más de este personaje pintoresco de la política mundial. Pero es un error obviar este nuevo fenómeno social y política, el cual lo que sintetiza es la ascensión del pensamiento conservador y de movimientos ligados a la derecha estadounidense. Este fenómeno tiene las mismas raíces ideológicas del movimiento gestor de la salida de Inglaterra de la Unión Europea (Brexit). Pero también se refleja en América Latina con la elección en Argentina de Mauricio Macri (junto con su padre amigo personal de Donald Trump), el golpe jurídico-parlamentario que destituyó a la Presidente Dilma, el fortalecimiento de la derecha ecuatoriana, entre otros.

Un fantasma merodea por el mundo. Se considera una amenaza de dimensión planetaria y la aproximación a la figura del Anticristo. Los segmentos de poder, parte del pueblo y la intelectualidad se han unidos en una Santa Alianza para impedir el avance de este fantasma. Su nombre es Donald Trump. Parecería absurdo, inconcebible, desconcertante, observar cómo un candidato disloco, misógino, racista, homofóbico, con vocación autoritaria y  guerrerista haya logrado concitar la simpatía de más de un 40% de los electores estadounidenses.

Lunes, 01 Agosto 2016 09:15

¿En qué se parecen Hillary y Trump?

Uno de los temas centrales del discurso de campaña de Donald Trump es lo que él llama recuperar la grandeza de los Estados Unidos en el mundo. Hillary y Obama ripostan diciendo que Estados Unidos ya es grandioso y se sienten orgullosos de esta gloria y esplendor. En esencia todos coinciden en el carácter imperial como un sello de identidad de USA y la necesidad de recuperarlo o mantenerlo.

La externalidad es un concepto construido por la Economía como ciencia. Refiere al coste  de las actividades económicas que recae indirectamente sobre personas ajenas a dicha actividad. Esta conceptualización económica nos ha puesto de cara a una serie de problemas negativos o fallas generadas por el mercado que han obligado al diseño de políticas públicas orientadas a disminuir estos efectos en la sociedad. Cabe citar, los daños ambientales producidos por las empresas o las industrias (calentamiento global y daño a la salud); la producción de tabaco (daño a la salud, ausentismo laboral, aumentos de los impuestos e incremento del gasto en salud); la tala incontrolada de árboles (deforestación y daño a la producción agrícola); los efectos perniciosos de los desechos radioactivos y la mala disposición de los desechos sólidos (calentamiento global y daño a la salud).

Por décadas habíamos asumidos que la posibilidad para ganar unas elecciones estaban dadas por la vocación faraónica que pudiese tener un gobierno. En el imaginario social y colectivo se interiorizó el modelo de desarrollo de factura trujillista y balaguerista caracterizado por la inversión en grandes obras físicas, concentradas en los principales polos de desarrollo urbano y por consiguiente donde se encuentra el mayor porcentaje de votantes para decidir unas elecciones.

Penetrar las mentes de las personas y construirlas desde su yo interior constituye la herramienta principal de dominación de los sistemas en sus diferentes manifestaciones (políticas, culturales, religiosas, económicas, ideológicas). Este dominio subjetivo de las individualidades y las colectividades implica la construcción de mentiras, manipulaciones o falsos paradigmas asimilados transgeneracionalmente por los pueblos. La conquista europea trajo consigo una cultura que ha presionado el cerebro de nuestros pueblos latinoamericanos. Esta domesticación cultural se ha amplificado con la ofensiva de los Estados Unidos desde finales del siglo XIX,  el fetichismo del mercado y las nuevas idolatrías del modernismo” consumista.

Parecen estar de espaldas a la realidad. Nueva vez asisten a un proceso electoral de manera fragmentada, con poca articulación con la población, invisibilizada y apostando al simbolismo político y la presencia testimonial.

Las luchas sociales son siempre reveladoras de crisis incubadas que vienen arrastrando las sociedades. Crisis que, dependiendo de los lentes con que se miren, pueden presentar oportunidades de transformación o si es vista con el ojo del síndrome de la conspiración y  amenazas para el sistema puede producir estancamiento y parálisis (Cfr. Ensayo sobre la Ceguera, Josè Saramago).

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